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Este proyecto, la propia vivienda de Simon y Marianela Platt, fue
proyectado con el propósito de conservar el espacio diáfano de lo
que era el estudio de un pintor con vistas sobre una de las plazas
más atractivas de Barcelona.
El suelo original de toba rústica, y los techos altos abovedados
unifican un espacio largo y rectangular.
Este esta articulado en dos zonas por medio de un volumen en el
centro que esta constituido por la cocina abierta- de tipo 'americana',
una zona de estanterías con puertas de cristal ácido, el baño y
los armarios del dormitorio principal, todo acabado en madera de
arce.
La sala de estar, comedor y cocina forma un espacio único, separando
la cocina con una isla.
Al otro extremo del piso, que da sobre un patio de manzana interior
ajardinada, el dormitorio principal se abre al resto del espacio
pero puede cerrarse con puertas correderas suspendidos de las vigas
del techo.
De esta manera esta área, con sus zonas de dormitorio y estar,
se puede subdividir en dos dormitorios con otras puertas corredizas
también de altura. Esta flexibilidad permite o vivir en un solo
espacio diáfano, o dividir el piso en dos o tres zonas separadas
con dos dormitorios.
La existencia de dos jácenas de acero para reforzar el techo, instalados
en ángulo desde el punto medio de cada fachada hasta la caja de
la escalera en un lateral del piso, crea un juego de ángulos que
se ha incorporado en el diseño, suspendiendo de una de ellas las
puertas que dividen el espacio posterior. Esto crea un movimiento
visual que a la vez aumenta la perspectiva y da un interés añadido
a la planta.
Los acabados, la cocina, el baño y la iluminación han estado seleccionados
para crear harmonía con una gama mínima pero de alta calidad de
materiales. De la misma forma se limitan al mínimo los muebles para
enfatizar la sensación de espacio y orden.
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